Foro Participativo de Consulta Pública en la Universidad de Buenos Aires
Miércoles 6 de Mayo de 2009
Diego Boris, Unión de Músicos Independientes

“..En general, los músicos hemos analizado la ley, tenemos algunos cuestionamientos puntuales como señalaba acá el compañero del centro de estudiantes, pero creemos que en general hay que apoyar el proyecto, porque si bien no es la solución para la comunicación de Argentina, o de la transmisión de los medios audiovisuales, creemos que va a mejorar el punto de equilibrio en el cual se desarrolla la actividad y creemos que una ley tiene que apuntar a ello, a mejorar el bajo punto de equilibrio donde hoy en día se desarrolla la actividad (…) En cuanto a la música, no se ha trabajado a fondo, hubo algunos aportes, pero no se ha trabajado a fondo. Creemos que la música es un arte y como un arte debe ser fomentado, así como está fomentado el cine, el teatro, la danza. La música parece ser más un bien de consumo donde el mercado decide qué música produce un país. Si bien es un producto que se vende y se compra, también es un arte y como tal necesita el fomento justamente para respetar la pluralidad cultural (…) En las provincias, se produce una concentración de medios muy grande, a veces tan grande o peor de lo que se produce a nivel nacional, porque es muy escasa la posibilidad de circulación de la información en general y de la música en particular (…) Las modificaciones que se proponen, desde la Unión de Músicos Independientes, en el artículo 56, cuando se habla de contenidos, estaría bueno instalar un concepto que es el de soberanía cultural, que en el proyecto de ley no está incluido. Creemos que el 30% de música nacional es muy poco, creemos que debe ser el 50% de producción nacional que debería ser emitida y de ese 50%, el 30% debería ser de producción independiente y el 20% para las demás empresas discográficas. En zonas de fronteras ese porcentaje debería elevarse a 75% de música nacional. Los jingles y cortinas deberían ser en un 80% de origen nacional. Esto quiere decir, compuesto o interpretado por músicos nacionales. Todo esto debe ser trasladado también a los medios del Estado porque en la ley está aplicado a los medios privados. Hay algo que es muy importante y uno no lo sabe, que es que no se debe pagar para sonar. ¿Qué quiere decir? Tiene que ver con la deslealtad comercial, cuando uno enciende una radio y escucha una canción, muchas veces esa canción está pautada y se paga. Se paga por una publicidad, para que esa canción se difunda dos o tres veces por día. Desprevenidamente, el oyente cree estar escuchando una canción y no una propaganda encubierta. Se deberían prohibir las propagandas encubiertas (…) Lo otro que proponemos es que la música argentina debería disponer del 1,5 de la programación de los medios estatales para la difusión de las producciones nacionales. Se debería incluir en la ley, el respeto a los derechos intelectuales y laborales existentes en la música, buscando una forma de implementación que podría ser el libre deuda. Las señales de cable, es muy importante que los canales que tengan un 70 o 75% de programación nacional, que son muy pocos, deberían estar incluidos obligatoriamente, hasta un máximo de cuatro, según lo decida el órgano de aplicación, en la distribuidora de cable, porque ahí hay otro monopolio que tiene que ver con la distribución de las señales y sobretodo en las provincias, también en la Capital. Deberían estar protegidos de algún modo ante las desventajas de quienes se encuentran frente a las señales extranjeras, Much Music MTV, esta desventaja tiene que ver, con que no contratan personal argentino, por ejemplo, un canal nacional, 70 personas y una señal extranjera, cinco personas y que los contenidos se amortizan en varios países y el pago de los derechos intelectuales no es equitativo porque lo pagan en los países de origen. Por ejemplo, para difundir videos y eso, no lo pagan en la Argentina, en cambio las señales nacionales lo tienen que pagar acá.
Por último, con el artículo 85, el destino de los fondos, vieron que el Comfer cobraría unos gravámenes que se destinarían en algunos casos a fomentar la cultura, sin desfinanciar lo que sería la radio y la televisión argentina, el Estado o el funcionamiento del Consejo Federal Audiovisual, la música debería poder participar de los beneficios de la distribución de los fondos. Creemos que un 15% sería un porcentaje lógico que se derive hacia si existiera el Instituto Nacional de la Música que se está trabajando fuerte o si no un fondo de fomento que se derive para este fin (…) No deberían asignarse derechos preexistentes, justamente porque la evolución tecnológica debería modificar eso y la música no está en esos derechos preexistentes porque no existe ningún fondo de la música, como sí hay en el cine, el teatro o la danza. Es imprescindible para nosotros la democratización de la circulación de la información, y sólo un fuerte respaldo a los medios alternativos será la garantía de obtener ese derecho..”
Omar Turconi, Director de la radio de la Universidad de La Plata y actual Presidente de ARUNA, red que nuclea a las radios universitarias del país

“..A mí me toca representar las emisoras universitarias argentinas y además soy el director de la radio universitaria más vieja de todas, que es RE 11 Radio Nacional de La Plata, que hace muy poquito que cumplió 85 años de vida. Y así como compartiendo gran parte de lo anteriormente expuesto (…), nuestra asociación que está representada casi por 40 emisoras de radios universitarias públicas a lo largo de y a lo ancho del país también estamos acompañando y apoyando este anteproyecto de Ley, no solamente compartiendo sus contenidos sino además participando en estos foros. (…) Esto tiene que ver con la real convicción de la cuestión en la que estamos tratando, intentando de modificar. Hay algunos o varios motivos por los cuales las radios universitarias de nuestro país compartimos y apoyamos este proyecto. Quizás el más importante y en el que nosotros hemos trabajado con más intensidad tiene que ver con esos famosos 21 puntos que desde hace tantos años ese espacio creado que se llamo la Coalición para una Ley de Radiodifusión en Democracia y donde las universidades y nuestros medios participaron tan activamente, hemos logrado consensuar y esos 21 puntos han sido claramente expresados en este proyecto de Ley. Y por supuesto que han sido apoyados por nuestras universidades, por nuestros rectores. Y diría que es uno de los pilares políticos en el cual se esta basando esta ley . (…) Algunos dicen ‘justo ahora’, en este momento y cuándo va a ser si no. Hace 25 años que los argentinos nos merecemos tener un proyecto de ley de medios en democracia. Seguramente, cada año va a haber una coyuntura distinta o elecciones o decreto 125, siempre va a haber algún motivo para perjudicar o que va a hacer que no sea el momento. Por eso es que valoramos y respetamos la valentía y la decisión de este Ejecutivo de presentar este proyecto. (…) También valoramos estos encuentros y estos foros de debate por lo que hemos podido participar, por lo que seguramente saldrá de este encuentro aquí. Seguramente las autoridades competentes tomarán nota de aquellos artículos que seguramente se van a retocar. Pero la esencia, el espíritu de este proyecto es el mejor proyecto de comunicación que ha trabajado la democracia. Y además hay otro dato contundente, es el primer proyecto legislativo que antes de ir directamente al Congreso primero pasa por el pueblo, primero pasa por la comunidad. En estos foros también quiero hacer un reconocimiento absolutamente válido y que tiene que ver con la comunidad universitaria toda. Particularmente, tuve la oportunidad de participar creo que en casi la mitad de los quince foros que se están llevando a cabo y en los otros representantes de nuestra asociación han estado presentes y créanme que el sustento (…) de estos foros ha sido de la comunidad universitaria en su conjunto, estudiantes, docentes, no docentes, graduados. Todas las personas que están involucradas con la educación y fundamentalmente con la comunicación, aquellos que tienen carrera en comunicación son los que han dado fuerza y han sustentado estos debates. (…) Soy optimista y creo que vamos a llegar a un buen puerto porque siempre la universidad pública en la Argentina ha sido el verdadero reaseguro de la verdadera democracia en el país. (…) Para terminar creo que este proyecto de ley y ahora metiéndonos un poquito en aquello que tiene que ver con nuestro sector, con el sector universitario, nos contiene dos aspectos que creo que son fundamentales. En primer término (…) nos fortalece porque nos reconoce explícitamente. Aquellas emisoras, aquellas universidades que ya hemos adquiridos las radios las vamos a poder seguir teniendo, sino que además vamos a poder tener acceso a espacios de venta de publicidad, a venta de contenidos, a reconocer cuáles son los derechos que tenemos en cuanto a nuestra financiación. Eso sin lugar a duda nos va a potenciar. Y el otro elemento que también es contundente tiene que ver con el espacio, diría que es el espacio que estaría reemplazando al Comfer, que es el Consejo Federal de Comunicaciones Audiovisual, ese consejo más federal es imposible que lo sea. Van a estar representados todos aquellos que estén relacionados con la comunicación en la provincia y en nuestro caso va a haber dos representantes en el espacio donde se van a generar las políticas de comunicación. Uno tendrá que ver claramente con aquellas universidades que contengan carreras de comunicación y el otro va a ser un representante de los medios de las emisoras de radio universitarias. Es decir, que dejamos de ser unos meros espectadores como hemos sido en los últimos años. (…)”
Liliana Belforte, AMARC Argentina

“AMARC es la Asociación Mundial de Radios Comunitarias en su expresión y capítulo argentino. Está conformado por radios del movimiento del campesino, radios indígenas, por centros de producción, por agencias, por radios comunitarias, por profesionales de distintas carreras vinculadas a la comunicación y a la cultura, por académicos, y en ese sentido hemos analizado el articulado de este anteproyecto. Si bien hay varias particularidades que vamos a acercar, hemos redactado un documento de aporte, por lo menos desde nuestra perspectiva, que lo que va a hacer es un análisis en líneas generales a lo que es el proyecto y dejamos para estos ámbitos especiales aquello que hace a reivindicaciones que responden a la conformación de los colectivos que integran AMARC. Las radios comunitarias se han constituido como actores sociales legítimos y canales de expresión de muchos grupos excluidos y marginados. A pesar de haber sido privados de ejercer legalmente el derecho a la comunicación. Con una historia de más de 20 años sostenida en una práctica de comunicación alternativa, nuestras radios, nuestros colectivos culturales, encuentran en la lucha por la democratización de la comunicación su razón de ser. Tal como lo expresan los principios para un marco regulatorio democrático sobre radio y TV comunitaria elaborado por AMARC las libertades de expresión, información y comunicación son derechos humanos fundamentales garantizados por pactos internacionales que deben ser reconocidos como tales por todas las sociedades democráticas. La diversidad y el pluralismo en la radiodifusión es un objeto fundamental de cualquier marco regulatorio democrático. Por eso valoramos la concepción de este anteproyecto de ley concebido en pos de garantizar el derecho humano universal a la libertad de expresión y a la información en sintonía con las mejores prácticas internacionales y las recomendaciones y estándares interamericanos en materia de derechos humanos. La propuesta amplía el objeto de regulación atento a los nuevos escenarios tecnológicos en lo que es el amplio y abarcativo campo de la comunicación. En este sentido son claves la diferenciación y el reconocimiento de los tres actores: privados, comerciales, públicos y sin fines de lucro. Y la reserva del 33% del espectro para organizaciones sin fines de lucro tal como fue planteado por los 21 puntos elaborados por la Coalición por una Radiodifusión Democrática. Entendemos que este es un paso trascendental para modificar radicalmente un sistema de medios que se ha configurado en base a la concentración y monopolización en manos privadas. Una configuración avalada por la Ley de Radiodifusión vigente y especialmente por sus modificaciones realizadas durante los períodos democráticos. La reglamentación de esta normativa será una instancia fundamental en la cual deben estar todos los sectores involucrados. Por lo tanto, desde AMARC Argentina consideramos que una manera de garantizar ese derecho adquirido es participar activamente en lo que es el diseño del plan técnico y de la reglamentación de la nueva legislación para aportar desde nuestra mirada a la conformación de un sistema de medios equitativo. De aprobarse este proyecto las limitaciones a la concentración y la conformación de monopolios y oligopolios, que se expresa justamente en la cantidad de licencias permitidas, en los límites en cuanto a la cantidad de audiencia potencial, a la propiedad cruzada, a las cadenas y repetidoras y en las exigencias de producción propia serían una diferencia fundamental en lo que hacen a los países de la región. También el diseño institucional contempla una participación plural que se expresa en la creación de una autoridad de aplicación, un consejo consultivo, un consejo asesor, una comisión bicameral. A través de las cuales deben estar garantizadas la representación de todos los sectores involucrados (…). La anulación del decreto por los mecanismos constitucionales que resulten más convenientes es imprescindible para sostener en la práctica los principios democratizadores de este proyecto. (…)”
Jonathan Bravo, Agrupación Viejo Topo Poder Estudiantil

“(…) La importancia de este debate tiene que estar centrada más allá de la ley, en el sistema de medios que queremos (…). La ley que hoy se presenta acá plantea lo siguiente frente a esta pregunta, dice: ‘Tenemos que saldar en su argumentación una deuda que acumulamos en estos años de democracia con el dictado de una norma actualizada, regulatoria de los servicios de comunicación audiovisual’. La primera pregunta que deberíamos hacernos ante esto es: ¿cómo es posible que en plena democracia no haya podido aprobarse una ley que busca democratizar los medios? (…) La ley también plantea que es necesario desconcentrar los medios y una pregunta que también podemos hacernos en este sentido es: ¿por qué se concentra la propiedad de los medios? ¿Esto es una falla de la democracia o es producto del proceso de valoración creciente de la actividad cultural por parte del capital? (…). Habría que preguntarse cómo funcionan las economías de mercado, porque la concentración no sólo se da en los medios (…), habría que ver si una ley resuelve este problema cuando se habla de desconcentrar. (…) En qué contexto surge la ley es importante también debatirlo, porque acá se pidió que los trabajadores de prensa apoyen esta ley porque es un avance, si acá tal vez no hay muchos trabajadores de prensa o todos los que podría haber, habría que preguntarnos si es o no es porque en varios de los medios hoy los trabajadores están en conflicto (…), tal vez estén ocupados con problemas que tienen que ver también con la democratización de los medios, cómo se organizan en los medios y qué voz tienen los trabajadores (…) creo que este debate tiene que ser masivo (…), porque no aprovechar el canal público, el canal 7 para que esto se difunda en vivo si el debate es tan importante tendría que estar en vivo este debate y durar lo que dura el foro y aprovechar ese espacio. (…) En sus primeros párrafos la ley plantea que son de interés público los servicios audiovisuales (…), no se considera la opción de que los medios sean administrados, que las comunicaciones sean administradas en forma social, como lo son hoy la educación y la salud (…), ¿será que los medios siguen siendo rentables? Entonces son un espacio que a las empresas privadas les resulta redituable (…). Voy a las propuestas (…): que los trabajadores de prensa puedan decidir las noticias que producen (…), que canal 7 abra la programación a la comunidad universitaria, a los sindicatos y a las comisiones internas y sobre todo a los trabajadores de prensa, cosa que hoy no sucede. (…) Derogar las leyes que se aprobaron en democracia y en los últimos dos gobiernos que promueven la concentración de los medios (…).”
Mercedes Viegas, SAAVIA

“Represento a una Organización que se llama Sociedad Audiovisual para la infancia y la adolescencia argentina (…). Nuestro arranque fue cuando Dady Brieva hacía Agrandaditos y Tinelli hacía uno de sus shows usando a los chicos como payasos, a partir de eso nosotros iniciamos una demanda a la Defensoría del Pueblo y una investigación sobre las leyes que protegían el trabajo infantil en la televisión, porque nos parecía que todo esto era además abusivo, que iba contra la Convención, contra los derechos de los niños, nos parecía que era una forma de rentabilidad encubierta y a partir de ese trabajo con la Defensoría del Pueblo se comenzó a producir una alianza con un montón de otras instituciones (…), y se produjo como fruto de un año, una investigación que fue un diagnóstico sobre la situación de nuestras pantallas con respecto a la infancia (…). Ese informe reveló muchas cosas, sobre todo los soportes legales no utilizados, había muchas leyes que no estaban siendo implementadas (…) de la construcción de todos estos contenidos que nosotros fuimos haciendo llegamos a bajar a una síntesis que pudimos acercársela a la etapa preparatoria del proyecto y estamos muy contentos porque casi todas las cosas que nosotros propusimos están contenidas en el nuevo proyecto de ley (…), el basamento fue la Convención de los Derechos del Niño, toda la construcción argumental tenía que estar basada en algo que fuera imbatible que fuera legalmente respaldado por nuestra constitución, esto es, la convención de los derechos (…) los dos criterios básicos que están presentes en los enunciados que da la ley respecto de los temas de infancia y juventud son de protección y de fomento, nuestra televisión carece de programación infantil (…) toda la programación tiene que ser apta para todo público, salvo una franja horaria estricta para adultos exclusivamente (…) la necesidad de que haya un organismo asesor especializado con voces y saberes que puedan dar cuenta y acompañar estos procesos de qué contenidos son perjudiciales y qué contenidos son adecuados (…), incentivar a los productores nacionales (…), la necesidad de regular, proteger y fomentar (…).
Luis Lozano, Área de Comunicación del Centro de Estudios Legales y Sociales

“(…) Soy integrante del Área de Comunicación del CELS, el Centro de Estudios Legales y Sociales. Nosotros hemos trabajado por una ley de radiodifusión de la democracia desde hace más de 10 años. Formamos parte desde el inicio de la Coalición ‘Por una Ley de la Radiodifusión Democrática’ y desde el principio seguimos este proceso, desde los anuncios de presentación de una propuesta de proyecto de ley del Ejecutivo, con el convencimiento de que el decreto ley de la dictadura, qué podemos decir que no se haya dicho. En principio, lo que ya varios compañeros han comentado, fue concebido como un engranaje más del terrorismo de Estado. Las diversas modificaciones realizadas durante los gobiernos democráticos sólo contribuyeron a fortalecer el carácter ‘hiperprivatista’, centralista de esta ley y no sólo eso, sino también a permitir la entrada del capital extranjero en medios de comunicación. De manera que la remoción de este decreto ley por una verdadera ley consensuada y sancionada en democracia era un objetivo fundamental para un organismo de derechos humanos y desde ahí lo tomamos como parte de nuestra agenda de trabajo. Decíamos, entonces, que desde el inicio de este proceso de debate el CELS se involucró y en un principio, en octubre del año pasado, junto con otras organizaciones de la sociedad civil, lo que buscamos fundamentalmente fue instar al poder ejecutivo a que presentara su propuesta de proyecto de ley. Después de los primeros rumores, de aproximadamente marzo, abril del año pasado, la propuesta o el proyecto no se presentaba y nosotros creíamos que era fundamental que el Ejecutivo tomara la decisión de presentar un proyecto oficial y someterlo como nunca antes se había sometido un proyecto de estas características al debate público. De manera que en conjunto con otras organizaciones de la sociedad civil, en octubre del año pasado emitimos un comunicado, enviamos una carta a la Presidenta y a las autoridades del COMFER y de la Secretaría de Comunicaciones pidiendo que se presentara este proyecto y que se sometiera a debate. El Ejecutivo cumplió. Presentó una propuesta de proyecto de ley, la sometió a debate en estos foros participativos. Creó este espacio, del cual destacamos enormemente la posibilidad de recorrer el país, de tener una llegada y un rebote a nivel federal de lo que puedan ser observaciones, aportes, modificaciones, era para nosotros una prioridad fundamental desde el inicio. El objetivo es dejar atrás este paradigma que identifica cualquier intervención del Estado para regular la radiodifusión con una intromisión en intereses privados y, lo que es peor, con un recorte de la libertad de prensa. Nosotros creemos que la regulación es fundamental como parte de la agenda de derechos humanos que el Estado debe asumir como una de las grandes asignaturas pendientes en nuestro país en materia de adecuación de sus políticas públicas a los compromisos constitucionales que firmó y que adoptó con un rango constitucional. De manera que hoy, presentada esta propuesta de proyecto de ley y recorrido el país con los foros, pasamos a tener otras preocupaciones que no son las mismas que teníamos en octubre. Hoy lo que nos interesa especialmente es que todas las opiniones, que todos los aportes que surjan de los foros puedan ser recogidos y sistematizados y llevados a la presentación que se haga en el Parlamento. Deben acompañar, creemos, la propuesta y el proyecto de ley que finalmente se lleve al Congreso y deben formar parte de la discusión parlamentaria. Pero, ahí terminaría este proceso inicial por el Ejecutivo con la presentación de la propuesta en marzo pasado. Y ahí se iniciaría una responsabilidad fundamental del Poder Legislativo que, para nosotros, debe asumir el rol que le corresponde, el rol de asegurar un debate parlamentario serio, transparente, con participación ciudadana y en un tiempo razonable, de un proyecto de ley que es una asignatura pendiente de nuestra democracia. Para eso, creemos que, además, es necesario utilizar los mecanismos que ya existen en nuestro Parlamento de participación ciudadana y de acceso a la información. Todos tenemos que preocuparnos de que el Congreso lleve adelante un debate transparente, lleve adelante un debate participativo de esta ley en un tiempo razonable. Por eso, creemos que deben tenerse en cuenta los mecanismos de audiencias públicas para las discusiones en comisión, que se debe dejar constancia del voto de cada uno de los legisladores en comisión respecto del dictamen que termine siendo el dictamen de la mayoría, y creemos también que la propuesta tiene que ser votada tanto en forma general y particular de manera nominal. Todo esto apunta a que todos los ciudadanos podamos saber qué están haciendo los legisladores con este proyecto que costó tanto tiempo producir, que se llevó adelante en una iniciativa inédita de discusión y que puede generar un cambio realmente en cuanto a las condiciones de democratización del sistema de medios. (…)Para cerrar, nosotros creemos que el tratamiento legislativo de esta ley y la sanción de una ley de Servicios de Comunicación Audiovisual de la democracia no sólo es un paso fundamental para saldar esa asignatura pendiente que nuestro país tiene en la materia, sino también que será el primer paso para poner a la Argentina en vías del cumplimiento de esa agenda de libertad de expresión y derecho a la información que surge de los Tratados Internacionales que nuestro país firmó y que incorporó a su Constitución Nacional.”
Nicolás Agunpuyán, Agrupación Prisma

“(…)también participo desde hace años en diferentes medios alternativos. En primer lugar, quería señalar, para que nadie piense que uno es esquizofrénico, compartimos absolutamente todos los puntos que planteó nuestro compañero Gonzalo de la Comisión para el Debate de la Ley del Centro de Estudiantes, por eso no nos vamos a extender mucho en ellos. Sí, señalar que algunas de las críticas que se hacen a estos puntos tiene que ver con la sensatez. Se apela a un criterio de ‘esta ley es la mejor posible’, no es sensato pedir algunas cosas. Y yo me pregunto qué grado de sensatez tiene, por ejemplo, en este contexto político de la Argentina plantear esta ley para quienes la defienden. ¿Es sensato? ¿Se cree que se va a aprobar inmediatamente en el Congreso? ¿Es sensato luchar durante una dictadura? ¿Es sensato pedir más cosas? Yo creo que la sensatez no pasa por lo posible, pasa por hacer algo consecuente con las luchas que uno viene llevando adelante. Quiero señalar que acá se citó hace un ratito a Arturo Jauretche. Yo también tenía algo para decir relacionado con Juaretche. Jauretche nos invitaba siempre a pensar en nacional, que se podría extender hoy a pensar en latinoamericano. Y yo me pregunto qué pasa en los países vecinos. Porque, por ejemplo, podemos hablar también de otros países vecinos y no tan vecinos, como Venezuela, Bolivia, Ecuador; pero quiero detenerme en Brasil, Chile y Uruguay. En Brasil se derogó por unanimidad la ley de la dictadura, de los medios. Tanto el PT como la oposición lo derogaron. Se abrió un foro que va a durar años probablemente y ese mismo día se decomisaron 120 radios, radios comunitarias que fueron reducidas a chatarra. Digo como dato, entonces eso hay que tenerlo en cuenta. En Chile hay una pelea que a veces toma estado público entre diferentes lobbys, entre diferentes empresas por quedarse con los medios. En Uruguay se sancionó una ley que si uno lo lee se enamora, es hermosa, uno la tiene en su mesita de luz, pero la verdad que no muchos ignoran que muchos medios de comunicación comunitarios en Uruguay están en manos de la Iglesia y, puntualmente, del Opus Dei. Entonces, yo me pregunto si alcanza con una ley. La verdad que nosotros desde Prisma creemos que es muy interesante la invitación que se hizo al principio en pensar en el proyecto de país y no sólo en la ley. No lo estoy diciendo yo, se dijo desde un principio. Este modelo de país en el que nosotros creemos que hace falta que haya una mayor federalización, hay que pensarlo de un modo más federal. Nosotros nos preguntamos cuando se abre el debate a lo federal si las oligarquías provinciales van a ceder su parte, van a desconocer su poder, van a desconocer su dinero. Se dijo antes que los medios son como dioses. Yo cito a Sabina: el dinero es el único Dios verdadero. Realmente yo no sé con qué argumentos van a ceder ellos mismos una porción. Después se habló también de la presencia de los trabajadores en un país donde la CTA no tiene personería gremial. Se habla también de la cuestión de la concentración en un país donde los tratados de reciprocidad siguen vigentes, en un país donde hay muchas leyes permisivas hacia el capital financiero. Entonces, lo que uno tiende a ver en esto es, más allá de los artículos, que coincidimos en las críticas puntuales que hicimos desde la comisión, ver el contexto para que el espíritu de la ley, que es la mayor democratización y que nosotros también queremos una mayor democratización y luchamos siempre, se cumpla. Nosotros creemos que con estas trabas no se puede llegar a cumplir este espíritu, no se puede llegar a lo concreto, sino que nos quedamos en artículos, nos quedamos en leyes. ¿Estas leyes reducen la brecha legal entre algunos medios, por ejemplo, los medios universitarios, los medios alternativos, los medios barriales? Sí, la brecha legal la reducen. Pero, fijémonos esta diferencia entre lo legal y lo legítimo. ¿Alguna vez los medios masivos tuvieron algún problema en ser ilegales? Porque cuando pensamos en medios ilegales pensamos siempre en radios decomisadas, no pensamos en Telefé. ¿Alguna vez tuvieron algún problema para legitimarse desde la ilegalidad? Yo creo que no. ¿Alguna vez el COMFER pudo cobrar todas las multas que tienen? Yo creo que no. Entonces, la cuestión legal en la Argentina, en América Latina la tenemos que tomar con pinzas. Nosotros no estamos diciendo con esto que no hace falta ninguna ley, al contrario. Tampoco estamos apoyando la ley de la dictadura, mucho menos. Lo que estamos señalando es que tengamos en cuenta todas estas cosas porque no solamente hay que modificar el articulado, sino que, si tenemos que luchar todos juntos como se dijo antes, y estamos de acuerdo, tenemos que luchar todos juntos, todos los que queremos una democratización de la comunicación tenemos que luchar juntos, pero no podemos dejar de ver estas piedras en el camino, estos palos en la rueda. Aunque la ley fuera la mejor posible, que nosotros creemos que no por lo que señalamos antes, tendríamos que luchar porque todo esto no va a desaparecer, no se va a ir de la noche a la mañana, nadie cree que sea así. Pero nosotros no podemos lanzar una ley en un mar de otras leyes. No podemos.., por algún lado hay que empezar, eso lo está planteando. De Narváez, ‘El cambio empieza hoy’. La verdad que nosotros no creemos que el cambio empiece hoy. El cambio empezó hace mucho tiempo, la lucha empezó hace mucho tiempo y hoy estamos ante un proyecto de ley, ni más, ni menos. ‘Lo que es, es; lo que no es, no es’; decía un filósofo, muy simple y muy concreto en lo que planteaba. (…) Para nosotros hay muchas cosas más para decir, este no es el único foro en el que participamos. Y para cerrar, dado que queda un minuto, nosotros no creemos que una ley pueda modificar todo esto, sinceramente creemos que hay que abrir la discusión, la participación, de hecho se viene haciendo. No creemos que una ley pueda modificar todo esto, pero tampoco es cuestión de que lo ocultemos en pos de que salga una ley.”
Fabiana Arencibia, Red Nacional de Medios Alternativos

“(…) Desde la Red Nacional afirmamos que la existencia de esta actual propuesta de proyecto de ley es producto de la lucha que hemos llevado todos los que hemos trabajado para construir espacios de comunicación popular alternativa y comunitaria; que esa pelea la dimos no sólo desde la caída de la dictadura y desde la misma sino resistimos con nuestra lucha al embate neoliberal del menemismo que nos quiso como medios comunitarios alternativos hacernos desaparecer del mapa. (…) Desde hace un año la Red Nacional de Medios inició acciones públicas, campañas, recolección de firmas para conocer un proyecto de ley que se decía que estaba realizado para su debate, por eso lamentamos el poco tiempo que nos han marcado para presentar propuestas ante una ley de esta trascendencia y ante un entramado legal bastante complicado para ser analizado en poco menos de un mes. Los uruguayos destinaron más de diez meses para hacer el debate previo a que la ley entrara y fuera sancionada. (…) Es necesario que en el proyecto de ley se especifiquen definiciones o conceptos que pueden aparecer no claros o ambiguos porque sino quedará sujeto a las interpretaciones de unos pocos que la van a reglamentar (…) Planteamos la derogación del decreto 527, el espíritu del proyecto es limitar los monopolios con lo cual la existencia de este decreto es una clara contradicción con el espíritu de la propuesta. Este decreto es un cerrojo para la aplicación de esta ley. Segundo: pedimos que se re-defina o se especifique al actor que es denominado ‘persona jurídica sin fines de lucro’ (…), somos organizaciones que cumplimos un rol cultural, político y social. (…) Tercero: respecto a nuestros medios proponemos que el proyecto debe asignarle una parte específica dentro del espectro, la igualdad de oportunidades de acceso a licencias es imposible dentro del 33% designado para entidades privadas sin fines de lucro porque nuestros medios tendrían que disputar con licencias, con fundaciones, con las iglesias, con corporaciones sindicales y otras topologías (…). Cuarto: el proyecto debe contemplar mecanismos específicos de acceso a licencias a los medios, prever asistencia técnica, tarifas diferenciada para el acceso a los pliegos. (…) Quinto: respecto al aporte financiero que prevé la ley decimos que para que se haga efectiva la igualdad de acceso a licencias es necesario una actitud de promoción de los medios comunitarios y populares del Estado (…). Respecto a los órganos de control exigimos mayor pluralidad, vemos que en los órganos de control y de los distintos consejos son altamente dependientes del Ejecutivo (…)”
Roberto Gómez, Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos

“Quiero dejar bien claro cuál es la posición del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, (…) que su lucha contra los monopolios recorrió todo el espectro y toda la historia del país. Los monopolios eléctricos, los telefónicos y los agrarios. Tenemos una historia de lucha contra los monopolios y reconocemos en este proyecto de ley un intento muy serio, el más serio que ha conocido el país en materia de radiodifusión. (…) Este decreto que hoy está vigente es atroz, nos humilla, no está a la altura de nuestra dignidad. Cualquier cambio que se haga que saque la doctrina de seguridad, esa antigualla que no existe en ninguna parte y los fundamentos sobre los derechos humanos de la comunicación, a mí me parece que es un paso adelante y hay que apoyarlo. (…) La opinión pública no está bien informada de qué es este proyecto de radiodifusión, ni siquiera saben cómo es la ley nefasta que nos rige. Porque los monopolios en ese sentido se cuidan (…). Estoy participando de algunas charlas en las provincias y la gente no conoce, sabe que se está discutiendo la ley contra los monopolios y ahí en los pueblos, en los debates que se suscitan, yo hablo que es incompatible ser legislador y dueños de medios y ahí me saltan todos los amigos del señor De Narváez que es antidemocrático, me saltan los amigos del intendente del pueblo (…). Estas fuerzas políticas van a estar en contra en el parlamento y no le tenemos que dar ningún tranquito así de ventaja, tenemos que a ellos dirigir nuestras críticas, que son los grandes beneficiarios de la concentración mediática y de la concentración económica,. No hay ninguna prensa independiente, estos son los conceptos que debemos atacar. No tenemos que perder el centro, atacar la concentración mediática, defender este proyecto y también presentar nuestras diferencias. (…) Las cooperativas son el pueblo, no tienen dueño, si ellas han puesto el servicio de provisión eléctrica y lo han creado ellos. (…) El pueblo, una cooperativa nunca es un monopolio, tiene la posición que tiene el pueblo. (…). El acuerdo con el proyecto del Movimiento Cooperativo es no total, en lo esencial estamos de acuerdo. (…)”
Soledad Palomino, Agrupación La Vallese

“(…) Venimos a plantear un recorrido más largo de la historia, porque el decreto de ley de la dictadura surge a partir de lo que fueron años de proscripción de nuestros pueblos, a partir de lo que fueron años de movilización en contra de esa proscripción (…). Creemos que ese decreto que se impuso a través de la dictadura tiene que ver con reproducir una hegemonía neoliberal (…). Lo que era la verdadera organización política planteó una lucha hegemónica a través de los medios de comunicación. Esto es lo que cristaliza ese decreto de ley, y eso es lo que hoy por hoy estamos discutiendo después de años de democracia, que son los productos de esa dictadura (…). Es por eso que vemos este proyecto de ley, no como algo que se cayó del catre, sino como años y años de luchas de radios, de cooperativas, de canales, de personas que saltaban por los techos para poder decir y hacer respetar su voz. Y por eso creemos en esta Ley, básicamente porque está planteada en lo que son los 21 puntos por una Ley de Radiodifusión en Democracia, que pensamos que son el producto de años de discusión de un montón de organizaciones, de universidades nacionales, de estudiantes, graduados y docentes (…). Creemos que es importante pensar después en lo que va a ser la reglamentación porque puede influir mucho en el sentido que la ley tenga (…) Una de las discusiones que se plantea es si debe ser de interés público, en vez que un servicio público, nos parece interesante seguir discutiendo esta cuestión (…) Al mismo tiempo sabemos que está limitando los monopolios, y creemos que avanza en ese sentido. Pero es importante que cuando se habla del 33% para sociedades sin fines de lucro se especifique, y se ponga límites y mucho cuidado (…) no es lo mismo una organización sindical o de barrio, como puede ser la Fundación Noble, o la Fundación Banco Río (…) que no tienen nada que ver con la comunicación popular, con la organización de nuestro pueblo, y creemos que es muy importante que esto se discuta (…) Importante remarcar el tema de los fondos para lo que es audiovisuales. Es necesario tener un impulso inicial muy fuerte por parte de los medios comunitarios, para tener la suficiente infraestructura para lograr que al producto que se llegue sea competitivo. Es muy importante plantearlo desde la Ley (…) El punto que refiere a la producción de cine nacional y televisión. Que haya cuotas de trabajo argentino, de producción y creatividad. Lograr que la cuota sea mayor y de mejor calidad (…) Que se cuide y vigile el trabajo argentino (…) Esperamos que el próximo foro en que estemos discutiendo tenga que ver con la creación de una ley de trabajo mucho más progresista que la actual..”
Analía Rodríguez, Red Eco

“(…) Nos parece oportuno aclarar que nos parece un error presentar este Proyecto de Ley desde la alternativa dictadura-democracia. La ley vigente sufrió muchas modificaciones durante los distintos gobiernos constitucionales que fueron los que lograron afianzar a los monopolios mediáticos permitiendo su inserción dentro de la comunicación (…) Si la invitación a participar de estos foros tiene como objeto aportar otras opiniones para enriquecer su contenido y aportar al proyecto, no tiene sentido condenar las críticas, como si ellas implicaran una defensa a la ley de la dictadura. Nos negamos a optar por el mal menor, y queremos una buena Ley y no una que mejore la actual (…) Es necesario una definición política y jurídica acerca de la naturaleza del espacio radioeléctrico (…) Por eso proponemos que el primer artículo exprese: El espacio radioeléctrico es un bien público del Estado y, como tal, no es ni enajenable ni prescriptible, nadie puede arrogarse derechos de propiedad sobre éste (…) Sobre el artículo 23 del Proyecto de Ley, el inciso g) plantea que no puede ser adjudicatario de licencia los enunciados en el artículo 5° (…) Pero agrega que esta limitación no alcanza a estas personas si se trata de entidades sin fines de lucro (…) no se entiende cuál es la fundamentación para exceptuarlos en el caso de medios sin fines de lucro. Por eso proponemos eliminar este último párrafo de este artículo sin excepción (…) Siguiendo con el artículo 23, sobre la restricción y vinculación con empresas periodísticas o de radiodifusión extranjeras (…) Puede suceder que el dueño de un medio pueda explotar licencias en nuestro país y tener una empresa periodística en el extranjero. Proponemos incorporar esta misma restricción para las personas físicas (…) Cómo se mide y define quién posee y quién no una trayectoria cultural. Consideramos que es necesario que se especifiquen dichos parámetros (…) Proponemos que, para respetar la equidad en cuanto al acceso a licencias, se agregue lo siguiente: En aquellas localizaciones donde los prestadores de derecho público estatal y no estatal no ocupen el 33% del espectro, el espacio libre deberá ser adjudicado en partes iguales entre prestatarios con y sin fines de lucro (…) Sobre la distribución de la pauta publicitaria oficial, consideramos que hay un manejo discrecional de los fondos públicos (…) Proponemos agregar un artículo, a continuación del 64 (avisos oficiales) que anuncie: La distribución de la pauta publicitaria (…) que se realice, deberá responder a un criterio de equidad, reconociendo la existencia de todos los prestadores que anuncie esta Ley. Debe garantizar los objetivos enunciados en el artículo 3° (promoción y garantía del libre ejercicio de derecho a la comunicación y a la libertad de expresión)”.
Ricaro Elorza, (Mar del Plata) ARVIA y CORAMECO

“Creo que todos coincidimos en que ninguno quiere que continúe vigente la Ley de la dictadura, por un lado. Por otro lado, en que queremos que haya una nueva Ley de radiodifusión (…) En estos debates queda demostrado que la Presidenta de la Nación dijo la verdad cuando dijo que se ponía en discusión y que se habría el debate a toda la república Argentina. Lo vemos a Mariotto recorriendo provincias, ciudades del interior del país.. Yo creo que esto es lo más positivo (…). Todos nos damos cuenta del engaño de que somos víctimas a través de los medios de comunicación monopólicos que hoy dominan la deformación en nuestro país (…) Queremos resaltar dos pedidos concretos que se suman a los que ya habíamos realizado ante el COMFER y en estos debates, que son que el 33% que corresponde a las empresas comerciales, a quienes se les daría a través de la Ley la posibilidad de tener un medio de comunicación audiovisual, sea exclusivamente para las medianas y pequeñas empresas. Porque los grupos monopólicos ya han recibido este alargue que nos lleva hasta la década del 30 con la presencia de los grupos monopólicos como están hasta ahora instaurados. El segundo punto es el que todos los pequeños y medianos empresarios, los unipersonales, las radios como la de esta Facultad y las de otras facultades, las de distintos organismos no gubernamentales, las organizaciones libres del pueblo, no espere el Estado Nacional para reparar esta injusticia que se ha implementado sobre todo a partir de 1999, que no fueron reconocidos en diversos lugares del país aquellos que se presentaron a la licitación de adjudicación directa y que obtuvieron el puntaje necesario para que se les otorgue las licencias respectivas. Nosotros lo que solicitamos es que antes de que sea presentado el proyecto en el Congreso, sean aprobadas las cerca de 5000 radioemisoras pequeñas y medianas de comunidades locales que hoy aparecen como una suerte de ilegalidad.”
Martiniano Nemirovsci, FONTICS (Foro Nacional de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones)

“Quisiera manifestar el apoyo que desde el FONTICS le damos a esta propuesta de Proyecto de Ley y subrayar algo que ya se dijo pero que es bueno remarcar. Este no es un proyecto personal, ni siquiera un proyecto del Gobierno, sino que es un proyecto que promueve el Gobierno pero que surge de una amplia coalición de organizaciones sociales y se va legitimando en cada uno de estos foros. En cuanto a los aportes, tenemos tres sugerencias: “La primera tiene que ver con el artículo 23 del proyecto, el que estipula los requisitos para acceder a una licencia de radiodifusión. En el apartado II se especifica que para acceder a una licencia ‘no se debe tener vinculación jurídica societaria ni sujeción directa o indirecta con empresas periodísticas o de radiodifusión extranjeras’, y que ‘no podrán ser filiales o subsidiarias de sociedades extranjeras, ni realizar actos, contratos o pactos societarios que permitan una posición dominante del capital extranjero en la conducción de la empresa licenciataria’. A continuación dice que ‘los límites establecidos en los incisos b) y c) del presente apartado II, no se tendrán en cuenta cuando según Tratados Internacionales en los que la Nación sea parte se establezca reciprocidad en el país de origen del capital o de las personas físicas o jurídicas que aporten dicho capital con respecto a los capitales o personas físicas o jurídicas argentinas para prestar servicios de radiodifusión en condiciones iguales a las establecidas en esta ley’.
“Cada vez que Argentina firma un Tratado de Reciprocidad, se espera que esa reciprocidad sea efectiva. Pero existen tratados vigentes en los que la contraparte efectuó reservas de radiodifusión y Argentina no lo hizo. Es el caso, por ejemplo, del Tratado de Reciprocidad con los Estados Unidos. Por eso, consideramos que el artículo 23 debe incorporar un párrafo al final en el que quede expresa la voluntad de reafirmar el carácter de reciprocidad de los Tratados Internacionales. De manera tal que si el otro país formula una reserva de mercado de radiodifusión, Argentina haga lo mismo.
“Otra sugerencia tiene que ver con el artículo 35, en el que se habla sobre la intransferibilidad de las licencias. Ese artículo es bastante explícito en cuanto a que las transferencias de acciones de las sociedades licenciatarias pueden realizarse recién después de transcurridos cinco años desde el otorgamiento de las licencias, siempre y cuando los titulares originales mantengan un 50% del capital suscrito y más del 50% de la voluntad social. Lo que no dice este artículo es qué puede suceder en el caso de que el licenciatario sea una persona particular. Tal como está redactado, un particular titular de una licencia podría transferirla. Por lo tanto, este artículo debería comenzar diciendo que las licencias son intransferibles.
“La última es una propuesta de modificación del artículo 70, que es el que regula los tiempos de emisión de publicidad. En el anteúltimo párrafo dice: ‘La emisión de programación dedicada exclusivamente a la televenta, a la promoción o publicidad de productos y servicios deberá ser autorizada por la Autoridad de Aplicación a los efectos de ser caracterizada como programación y compatibilizada con los alcances del presente artículo’. Debería especificarse que cuando la televenta sea efectivamente autorizada por la Autoridad de Aplicación como parte de la programación, no se la permita formar parte de la cuota de pantalla que le corresponde a la producción nacional, propia o de terceros.”
Francisco Godinez Galay, Centro de Producciones Radiofónicas del CEPPAS

“..Celebramos esta posibilidad de estar debatiendo una ley de radiodifusión para la democracia, celebramos la posibilidad de este foro, quizás no queda claro como los aportes, con qué mecanismos y bajo qué criterios van a ser vertidos en la futura ley, pero venimos a dar nuestros aportes de todos modos. No queremos caer en polarizaciones de: o se está con la dictadura y el grupo Clarín o se está con Kirchner, creemos que hay otra visión. Como parte de la Red Nacional de Medios Alternativos que integramos adherimos a lo que se dijo acerca de la preocupación por la falta concreta de defensa de medios comunitarios, alternativos y populares dentro de ese 33% de reserva de espectro para organizaciones sin fines de lucro que parecería ser mostrado como la garantía de que esta ley lleve a cabo sus loables objetivos y su loable espíritu de pluralidad y diversidad en las voces y democracia.
“..Voy a leer un documento que sienta la posición del CPR como parte del CEPPAS acerca de la falta de defensa concreta que tiene esta propuesta de ley respecto de medios comunitarios indígenas, que nos parece un actor fundamental no sólo para ejercer la libertad de expresión de todos y todas sino para que esa pluralidad de voces y diversidad que la propuesta se plantea se lleve a cabo en la práctica (…).
“..Desde el CEPPAS hacemos un llamado de atención para que sean contemplados los medios comunitarios indígenas como actor específico (…), no podemos tener una ley que no proteja expresamente a los medios comunitarios indígenas, en la actual propuesta existe un 33% del espectro que está garantizado para entidades sin fines de lucro pero esta solución es insuficiente tanto para medios comunitarios como para los comunitarios indígenas (…). No se puede pretender que las comunidades originarias se constituyan como entidades sin fines de lucro al estilo ONG o Fundación con personería jurídica para tener el derecho a acceder a su derecho a la comunicación. Son naciones, a nadie se le ocurriría pedir a la Nación Argentina personería jurídica para que existan medios de comunicación en castellano, bueno esto mismo que se pretenda para los pueblos originarios constituye una discriminación que se traduce en una traba para acceder a sus derechos de expresión y fortalecimiento cultural. (…) Entendemos que no debería haber más requisitos que el autorreconocimiento de los pueblos originarios como tales para tener asegurado el derecho a acceder a licencias, por fuera del 33% reservado a las organizaciones sin fines de lucro (…) Por lo tanto debe primar esto, el concepto de autorreconocimiento como requisito para determinar el derecho de tener medios comunitarios en los pueblos originarios y los mecanismos concretos y expresos para facilitar el acceso y el mantenimiento de sus medios (…). El Estado y la ley, como entidades, como instituciones, tienen deudas históricas para con los pueblos indígenas, cuando no fueron ignorados fueron perseguidos, fueron masacrados y atropellados en sus derechos y estamos hablando de un 5% de la población nacional, estamos hablando de 27 pueblos, muchas lenguas con peligro de extinción, estamos hablando de un derecho adquirido históricamente, y que no está concretamente consagrado a partir de esta propuesta (…)
“..Para ir a la propuesta concreta, una posibilidad es la reserva mínima, esto es un piso, es de una licencia de radio AM por pueblo, una licencia de televisión por pueblo, una licencia de radio FM por comunidad, frecuencias que no se contabilicen dentro de ese 33% reservado para organizaciones sin fines de lucro (…) Que después haya medidas como la creación de un fondo de fomento de los medios comunitarios indígenas y un consejo de administración de este fondo para que no solamente se les garantice su acceso a licencias y a todo lo que dijimos sino también la posibilidad concreta de acceder a antena, de poder emitir y de poder sustentar y desarrollar sus medios de comunicación de gestión propia.”
Federico Linderboin, Izquierda Socialista

“..Estamos en contra de la ley de la dictadura, creemos que hay que sacar esta ley de la dictadura militar con sus reformas menemistas, pero la pregunta que venimos a plantear es si esta forma de terminar con la ley de la dictadura y la concentración de los medios es la correcta; nosotros creemos que esta ley no sirve, no alcanza para eso (…). Hay dos obstáculos que tenemos que erradicar (…): el primero es la falsa disyuntiva que si no estás con la ley kirchnerista, estás con la ley de la dictadura, creemos que de esa manera se cierra toda posibilidad de discusión y creemos que justamente que no alcanza esta ley para realmente enfrentar a los monopolios. La otra es hacer una lectura de la ley en sí misma como si fuera algo por fuera de los procesos y del marco político en el que se inscribe y que sea una discusión de cantidad de artículos más progresistas o menos progresistas que tiene la ley, creemos que eso es un error y que no es un error inconsciente y que tiene que ver para justificar algunas cuestiones de la ley. El marco político para nosotros, y que tiene más que ver con los medios de comunicación, es por supuesto salvar la deuda del grupo Clarín, es el Decreto 527/2005 que congeló las licitaciones de los medios de comunicación favoreciendo a la concentración de medios y a todos los multimedios, también es la posibilidad de fundir Cablevisión y Multicanal, digamos más concentración de medios y también para el grupo Clarín que creo que no hubo ninguna medida antes, por supuesto, creemos que hay distintas medidas que van a favor directamente de favorecer no a un monopolio con el que se han peleado sino (…) a otro monopolio que es el de las telefónicas (…) No deroga este decreto de congelamiento a las licitaciones, no legisla sobre los medios gráficos que son la cabeza de todos estos grupos monopólicos, el artículo 81 que se dedica a la digitalización no tiene una claridad acerca de si ese 33% se va a calcular de acuerdo a todos los espacios que se abren con la digitalización o es previo, o inclusive otro punto es que se permite el 35% de habitantes o de audiencia a una sola empresa; lo que sí eso no es monopolio, por lo menos podemos llamarlo oligopolio (…), no se regula sobre la fusión de cable/telefonía/internet que es la puerta que le deja a las telefónicas, nuevo aliado del gobierno (…) Decía Mariotto en el foro que se hizo en Córdoba que todas las propuestas que tengan que ver con el sentido y el espíritu oficial van a ser tenidas en cuenta, para nosotros lamentablemente el espíritu oficial es el espíritu del Decreto 527/2005, es el perdonar la deuda del grupo Clarín, es para saber cómo se maneja la información (…). Sobre los medios universitarios (…) la pregunta que está planteada es cómo se van a financiar, una es por propio presupuesto de la universidad cuando tenemos un ahogo presupuestario, cuando la Universidad de Buenos Aires se sostiene gracias al trabajo gratuito de docentes que vienen todos los días a dar clases sin cobrar un solo peso y los que vienen y cobran tienen salarios de miseria (…), y la otra opción qué es, ¿vender la producción con la autonomía universitaria?, ¿la producción de los estudiantes al mercado?, es mantenerlos con financiamiento de empresas que van a publicitar y que van a apretar con el contenido propio que tienen los medios, como funcionan los medios ahora (…), eso se llama privatizar los contenidos de la universidad. No coincidimos con este espíritu. El espíritu no está en la ley ni en esta discusión”.
Natalia Vinelli, Barricada TV

“(…) Recupero el planteo de que no se puede iniciar el debate a partir de la dicotomía entre dictadura-democracia ya que esto no habilita a un profundo debate. Me parece una estrategia argumentativa del gobierno y si la democratización va a ser real, debemos ir más allá (…). En este punto traemos una intervención crítica y alternativa para el debate sobre el proyecto. Es necesario alertar sobre las condiciones estructurales de la comunicación que van a permitir, o no, una real comunicación. Concretamente nos referimos a la necesidad de derogar el decreto 527/2005 como punto de partida necesario para poder hablar de la democratización y avanzar en un proceso donde los sectores populares podamos tener nuestras propias voces, que de hecho los vamos a seguir teniendo y poniendo medios más allá de la ley. No es menor el tema del decreto, sino habría que esperar 10 años, y a veces los años acumulados son 20 o 25 para hablar de una democratización y eso me parece que es demasiado tiempo (…) al mismo tiempo traigo el interrogante acerca de la digitalización de la televisión y el contexto en el que ésta se está presentando. No podemos permitir el reemplazo de un monopolio con otro monopolio, me refiero al negocio del triple play. Llamamos en este sentido la atención sobre la reproducción de la desigualdad que puede acarrear (…) la migración de la tecnología a digital, que va a implicar la importación de tecnología a altísimo costo, y esto es necesario resaltarlo porque sino los medios comunitarios, alternativos y populares vamos a seguir peleando en desigualdad de condiciones y con un acceso material a la producción con estándares de calidad que nos van a terminar dejando afuera o con las mismas dificultades que tenemos hoy los medios alternativos (…) Sobre el tema de la antimonopolización nos parece insuficiente hablar de 10 licencias, también nos parece insuficiente hablar de 4, esto es lo que planteaba la ley de la dictadura, con lo cual me parece que la lucha por la antimonopolización la tenemos que mantener y que no nos tenemos que conformar (…). Apoyamos el planteo de la Red Nacional de Medios Alternativos que integramos, reitero los puntos:
- derogación del decreto 527/2005
- una definición de los medios comunitarios, populares y alternativos como actores con características, necesidades y responsabilidades especificas. No nos sentimos contemplados en la definición como organizaciones sin fines de lucro, que además nos pondría en las mismas condiciones para acceder a pliegos y frecuencias que o la Fundación Noble o la Fundación Felices los Niños o ese tipo de organismos.
- Asignación específica del espectro para estos medios, mecanismos específicos de acceso a licencias, creación de un fondo para la promoción y creación de medios comunitarios, populares y alternativos (…)
- Reducción de licencias.
- Mayor pluralidad y representatividad de los órganos de control. (…)
- Que la reglamentación posible no tergiverse los contenidos que se discutieron en los foros”
Mariana Pichinino, Juventud Peronista – PR de Sociales

“(…) Dicen que esta ley se opone a la dictadura, y que decir eso es simplificar las cosas. La ley se opone y eso no es sólo un hecho fáctico, sino también simbólico, porque el hecho que se hayan hecho modificaciones no aporta nada. Lo importante es que hoy se proponen cambios significativos, cambios estructurales en la ley (…) Esta ley puede tener algunas pautas a criticar (…) y este es el momento de hablar y de tomar partido por las cosas (…) es muy fácil criticar por el hecho de ser oposición a un gobierno que fue electo democráticamente y que impulsa esta nueva ley para algo que es tan simple como derogar la vieja ley de la dictadura, para que el pueblo pueda tener un poquito o mucho poder en los medios (…).”
Marina Gemellaro, Docente Universidad Nacional de Lomas de Zamora

“(…) Es el momento apropiado de tratar esta Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual porque el contexto actual, dado por la globalización y los cambios tecnológicos que eso implica, los cambios políticos y sociales merecen estar contemplados en una nueva ley. Y esta ley, de alguna manera, da cuenta en todos sus artículos de esos cambios, posibilitando la inserción de nuevos actores sociales, como las cooperativas, las comunitarias y demás. Fundamentalmente posibilita la descentralización del poder económico de los medios de comunicación. Y descentralizar el poder económico de los medios de comunicación implica que haya nuevas representaciones y nuevas voces. Y esto directamente incide en la población. (…) Que haya determinadas representaciones en los medios como ser los menores de edad, los jóvenes que son tratado de una u otra manera y se naturalicen estereotipos tiene incidencia directa sobre la sociedad y sobre las visiones del mundo de los ciudadanos. Si la escuela en algún momento fue la encargada de construir ciudadanía hoy los medios se imponen de una forma mucho más preponderante, por la nueva realidad sociocultural. Entonces una nueva ley que contemple todos estos cambios es imprescindible. (…)”
César Valori, FM La Posta; FARCO

“La exposición nuestra tiene que ver con rescatar el proceso político que llevó adelante que esta ley exista (…), nosotros creemos que una ley basada en los 21 puntos es lo que hay que promover, discutir y capacitar y consensuar en toda la sociedad (…). Desde FARCO que hemos sido parte de estos 21 puntos y parte en la redacción de este proyecto de ley, nos parece que habría cuestiones para tener en cuenta que figuran en el proyecto pero que no están tan aclaradas. En primer lugar el número de diez licencias podría ser revisado, creemos que cuatro era algo que estaba bien (…). Por otro lado se habló del tema de lo comunitario, estaría bueno que se especifique un poco más, creemos que debiera reglamentarse cómo van a ser los pliegos para los medios comunitarios, para las organizaciones sociales, para lo que son las fundaciones, hay que tener en cuenta que el marco legal implica todo lo que sea tercer sector, entra en lo que es Asociación Civil, con lo cual para la ley de una fundación o asociación civil entra dentro de una misma normativa, así que esto va a exceder a la ley de comunicación. En tercer lugar nos parecía que hay una brecha digital que va a tener que darse, casi todos los medios comunitarios o populares, no estamos preparados todavía para el salto a lo digital y se figura lo que van a ser los porcentajes de proyectos especiales, está en un 4% para lo que sea radio de fronteras, proyectos comunitarios y creemos que esto se puede subir un 10% sin que afecte al resto de funcionamiento de la ley. Para cerrar nosotros destacamos todo el proceso de construcción de la coalición para una radiodifusión democrática de la cual hemos formado parte (…)”.
Alan Arias, Santiago Pampillón, Federación Juvenil Comunista

“(…) En sí nosotros, más que críticas en cuanto al proyecto de ley, queríamos dar una noción de hacerle paréntesis a ciertos artículos y antes que nada pasar a encuadrar el contexto, en el que se está dando esta ley. Entendemos que este proyecto de ley se está discutiendo en momentos en que hoy América Latina impugna diferentes modelos políticos, económicos y culturales (…). Hacer hincapié en este último concepto de cultura y relacionarlo con el control hegemónico que hoy quieren los medios de comunicación (…). Es interesante rescatar las cosas planteadas por el proyecto de ley, hacer un paréntesis entendiendo que esas cosas planteadas nosotros las entendemos como un piso, a partir de donde se pueden dar varias discusiones para poder aumentar la cantidad por ejemplo (…) en la ley se contempla un 30% de producción nacional y que habría que extenderlo, coincidimos en eso. También hay que rescatar que en televisión se resguarda un 70% de producción nacional y en las radios un 60%. Por último, está lo de la distribución del 33% del espectro para diferentes organizaciones. Acá queríamos plantear esto no de crítica, sino de paréntesis (…), el tema de que se pueda aclarar cuando se habla de organizaciones sociales o sin fines de lucro que haya una manera legal o filtro para que puedan acceder gremios como puede ser la CTA y no que no tengan acceso aquellas fundaciones que son creadas por los mismos monopolios (…). Dejar en claro que esta ley no es propiedad única de un gobierno o partido político, sino que es resultado de un proceso de lucha (…), y que esta ley hace a la discusión de un modelo de país y que el resultado de esa ley debe ser lo mejor posible tanto para la democracia como para nosotros como pueblo.”
Rubén Lebenberg

“(…)Yo no sé si estamos discutiendo en este momento dos polos o entre dos opciones únicas, una ley que propone el oficialismo y que la lleva a discutir en distintos foros en todo el país o una ley de la dictadura, un decreto que está vigente con sus reformas, sino que me parece que están en discusión tres opciones, la otra es la anomia. Y me parece que hay quienes parecerían ser partidarios de: desagámosnos de la norma que está vigente, rechacemos esta norma y pongámosnos a discutir y movilicemos a las masas para que discutan una futura ley. Me da la impresión de que ése es un error y es un error gravísimo, sobre todo pronunciado en la carrera y en la facultad que desde hace 20 años viene reclamando por una ley de radiodifusión y sobre todo por los miles de estudiantes que han pasado por esta carrera y que siempre se movilizaron (…). Respecto de lo que el proyecto dice (…) creo que faltaría afinar bastante los mecanismos de regulación que el Estado va a disponer a partir de esta nueva ley (…), me parece que hay muchas cosas que quedan dadas como supuestas pero que deberían ser más explícitas (…) y me parece que algunos términos deberían ser modificados, en algún lugar se habla de ‘razonable’, sin definir qué es, como tampoco se define qué son las sociedades sin fines de lucro (…). En la definición de las sociedades sin fines de lucro y sin meterse con otras leyes que regulan ese tipo de instituciones, habría que explicitar claramente que estas cosas estén un poco más reguladas (…) Me parece que este es un anteproyecto para discutir, es un anteproyecto para defender, en mi caso, pero de ninguna manera la anomia, porque la anomia es lo que ha permitido hasta ahora que tres o cuatro dueños se puedan haber apropiado de los medios de comunicación en la Argentina, gran parte de ellos extranjeros (…).”
Inés Farina, Radio Sur del Movimiento Territorial de Liberación - Agrupación El Andamio
“Este foro marca un grado de unidad bastante grande sobre todo en los que venimos a traer críticas a la ley y eso tiene que ser reivindicable, tiene que ser remarcado porque somos un amplio grupo de radios, de agrupaciones y de organizaciones que estamos presentando críticas que son unificables y las unificamos nosotros, no nos venimos acá a diferenciar unos de otros. Si no que hay críticas como por ejemplo que la anulación del decreto 527, que es el de la suspensión de los plazos de las licencias, lo venimos marcando distintas organizaciones. Hay otro punto que es el de que 10 licencias para un licenciatario son demasiadas y también venimos a hacer una propuesta de que se baje esa cantidad de licencias, sin por ahí poner cuántas deberían ser, pero nos parece a varios que 10 son muchas. Otras de las cuestiones es el tema del 33% del espectro reservado para las asociaciones sin fines de lucro. Está bien, uno podría pensar que es un avance (…) pero evidentemente es necesario hacer un porcentaje de ese espectro que sea particularmente para las radios populares, alternativas y comunitarias. Somos muchas las radios comunitarias, populares y alternativas organizadas en este país que podemos ponernos de acuerdo en lo que es una definición y poder avanzar en ese aspecto, y la gente que viene elaborando este proyecto de ley sabe que eso existe, con lo cual uno puede avanzar hacia una definición colectiva. Nosotros no venimos acá a imponer una definición, sabemos que en eso sí hay algunas diferencias, pero que podemos ponernos de acuerdo para avanzar en una definición y que entonces el reparto de ese espectro sea más justo y que en serio apunte a democratizar la palabra como pareciera ser el espíritu de esta ley (…)”
Jazmín Rodríguez, Agrupación Julio Antonio Mella, Conducción Centro de Estudiantes

“(…) Podría ponerme a hablar de la relación del kirchnerismo con los medios, estamos todos al tanto, desde la firma del decreto 527 hasta el giro discursivo que hubo en esa relación, desde el año pasado. Me interesa que quede claro que nosotros no simplificamos la discusión, que no caemos en el discurso tergiversado y deshonesto de los grandes medios que entienden, en la iniciativa de reformar una ley un acto de censura, o de avasallamiento a la libertad de prensa. Nosotros reconocemos la necesidad de cambiar la regulación sobre los medios de comunicación pero, nosotros no acordamos con el discurso oficial que plantea este debate en términos de una dicotomía entre ley de la democracia y ley de la dictadura. Creemos que hay modificaciones regresivas en términos de democratización y derecho a la comunicación que fueron hechas bajo gobiernos democráticos (…). Tenemos críticas en la modalidad en que se da la discusión, si bien hay un discurso del amplio debate que se da en la sociedad con respecto a este proyecto, vemos que la participación de la sociedad civil fue impulsada insuficientemente. Creemos que faltan instancias de traducibilidad del leguaje legal en el que está escrito en el Proyecto de Ley, que no es asible para el conjunto de la sociedad una cosa de ciento y pico de páginas en artículos, cuya introducción creemos que no está del todo reflejada en esos artículos (…) El contenido es largo, es engorroso (…) no todo el mundo puede empezar a discutir con una base de conocimiento, si les llega así (…) En la facultad no se repartió el Proyecto de Ley, había un link con la página del COMFER (…) No hay garantías que los aportes sean tomados, tal el ejemplo de la Ley Nacional de Educación (…) tenemos la duda de que el COMFER tome todos los aportes que se hacen de acá (…) En la agenda pública hay instalado un debate muy polarizado (…) Es una situación paradójica que un discurso que habla de una ley para fortalecer la democracia intente consolidarse en una situación que entendemos, no del todo equitativa (…). Creemos que es necesario reemplazar la ley que lleva la firma de la cúpula genocida de la dictadura. Creemos que es algo que debemos cambiar. Tenemos que participar del debate, más allá del Gobierno y Clarín, porque excluirnos es dar la batalla por perdida, dejando la suerte del campo de la comunicación librada a disputas ajenas (…) Tenemos algunos aportes (..) tienen que ver con la inespecificidad del 33% del espectro radioeléctrico para las personas jurídicas o reales sin fines de lucro. Algo que nos preocupa es lo de los medios universitarios, creemos que el tema de la financiación tendría que estar más especificada (…) Creemos que la discusión no empieza ni termina con este Proyecto de Ley, se sancione o no (…) vamos a luchar por la democratización de las comunicaciones.”
Damián Valls, Director de Radio UBA, docente de la Facultad de Ciencias Sociales

“(…) Nos hemos puesto de acuerdo, nos hemos crispado, hemos discutido acaloradamente, a veces con ironías, con chicanas, y está bueno haber llegado a este debate, a este espacio después de haber tenido otros debates, porque todos nos empezamos a escuchar un poco más (…) Lo primero que hay que reivindicar es que en un espacio más común (…) se pueda discutir de la Ley de Medios Audiovisuales, porque a nosotros mismos se nos sale de la agenda (…) Este debate tiene un valor relativo en tanto y en cuando nosotros no podamos poner este debate en otros lados. Coincido en que plantear esto en términos de dicotomías entre proyecto de Gobierno y oposición es equivocada, ya que éste no es precisamente el proyecto del Gobierno (…) Porque en general, este pre-proyecto de Ley recoge 20 años de lucha de un montón de gente por construir medios alternativos. Me parece que está bueno plantear esto acá, en la Facultad, la definición del 33% de una radio sin fines de lucro. A lo mejor, si esta discusión se da en otros espacios, y se llega a la conclusión de cuáles son las sociedades sin fines de lucro que deberían participar de ese 33%, probablemente esa definición no sea la que más nos gustaría, por lo cual seamos cuidadosos (…). Incluso nos tenemos que hacer cargo, desde las experiencias alternativas y comunitarias, que también es dificultoso establecer definiciones claras y precisas de a qué no referimos con esto. Desde el año 47 para acá, es una discusión que tiene muchas posiciones dentro de ese espacio, que es amplio, amorfo, diferente, experiencias divergentes entre sí, con lo cual no es que nosotros tenemos una definición de Radios Comunitarias que estemos todos de acuerdo (…) Una voz novedosa, que fue la de Diego Boris (…) que ‘han participado poco los músicos de esta discusión’. Él planteaba una cantidad de cuestiones que tiene que ver con la puesta en consideración pública (…). Un proyecto de estas características permitiría, no lo garantizaría, poner en consideración pública un montón de otros discursos, de otras experiencias, algunas que nos gusten más y otras menos. Una de las carencias que nosotros tenemos, es que uno puede destruirla, decir que es un desastre o está buenísima. Lo cierto es que tiene un problema grave: en este marco es muy difícil ponerla en consideración pública, porque el espectro está saturado, hay poca posibilidad de que se difunda (…) Me parece que está bueno el debate, que el proyecto de radiodifusión es serio, más allá de las divergencias políticas, ha tenido pocas críticas en su articulado, con respecto al tema de las 10 licencias o las 25 (…) La Ley no resuelve los problemas, sí tiene un espíritu y con él yo estoy de acuerdo. Implica que uno debería tener una serie de herramientas que verifique luego ese espíritu, nos va a nutrir de algunos derechos para la gente que hace radio comunitaria (…) Es una Ley y sobre eso uno tiene cierta capacidad de operar, juntarse, reclamar, o putear (…). Estoy de acuerdo en líneas generales con el proyecto, en contra del decreto 527, hay que seguir reclamándolo (…)”
Pascual Calicho, Barrios de Pie

“(…) Nosotros hace tiempo empezamos a trabajar el tema de la comunicación popular y creo que lo bueno que hay que rescatar es que en todos los lugares a donde vamos, y en todos los foros que hicimos el año pasado, cada vez participan más compañeros, no sólo gente vinculada a la comunicación. Y cuando vamos a los barrios todo el mundo ya sabe que hay algo que existe que se llama Ley de Radiodifusión, eso es un paso importante. En el 2000, 2001 planteábamos la necesidad del problema de comunicación, siempre había un problema más grave antes: comida, trabajo, desocupación; y lo bueno es que hoy lo podamos discutir, que es fundamental si queremos que haya redistribución económica, que haya también redistribución de la palabra (…) Algunos puntos a plantear importantes: no está demasiado contemplado el problema de género, para lo que se propuso la imagen equilibrada y variada de las mujeres y los hombres en los medios de comunicación. Respecto de la Autoridad de Aplicación (artículo 12) en la Coalición se propone que tanto en la elaboración de las normas de servicio, como la asignación de las bandas de frecuencia, la aprobación de proyectos técnicos y la habilitación de estado de las estaciones de radiodifusión, que la CNC y la CECOM conserven la representación internacional ante los organismos, como la UIT pero, una vez atribuida la banda de frecuencia a Servicios de Comunicación Audiovisual, sea la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación quien se encargue de administrar técnicamente esa porción del espectro. Y, relacionado con el 33%, es el punto que más hemos luchado, que las organizaciones sociales podamos acceder a los medios de comunicación, que haya una diferenciación en los pliegos, que no sean los mismos para los medios comerciales con respecto a los sin fines de lucro (…) Si se encontrara una forma de limitar el acceso a las fundaciones me parece bien, creo que este 33% nos contempla, ya que partimos de una relación claramente de debilidad en relación a los medios comerciales, por lo tanto debería haber un refuerzo en cuanto a la financiación de estos medios que no están dentro del sistema comercial (…) Discutimos sobre la multiplicidad de licencias, como se dijo, la cantidad es arbitraria, claramente estamos en contra con las 24 que hay hoy, el proyecto plantea diez, también nos parece excesivo, y el planteo de la Coalición es que se reduzca a cuatro en todo el país, y de tres a dos por área de cobertura (…) Que la radio no comercial debe ser apoyada y subsidiada (…) Con respecto al espectro y la reciprocidad con otros países, en el caso de EE UU se considera capital nacional, ahí se propuso una modificación del artículo 24 que dice: ‘Si ese Estado hiciera reserva en el tratado de inversión recíproca (…) Cuando la Argentina firma un tratado de reciprocidad, lo que espera es que sea efectiva, no obstante existen algunos tratados vigentes donde la otra parte formuló reservas en radiodifusión y nuestro país no lo hizo’ (…).”
Pablo Diz, Agrupación El Andamio

“(…) Queremos debatir sobre el contexto político de hoy día en que se presenta esta Ley. Creemos que más allá que es un proyecto presentado por el Gobierno, no expresa el interés del Poder Ejecutivo, sino la capacidad de los movimientos sociales para imponer su propia agenda para este debate (…) Es una discusión que tiene años en los medios alternativos, en los movimientos sociales de comunicación y, en todo caso, la promulgación va a ser un momento más para la articulación de los medios sociales (…) Tenemos un documento subido en internet (…) Nos parece medio raro que de buenas a primeras el proyecto nacional naturaliza la cuestión de los multimedios (…) por ejemplo, que no se toque ningún tema relacionado con prensa gráfica (…) Sobre la adjudicación directa a los medios universitarios, creemos que es un avance importante, pero al estar en una situación de vaciamiento financiero nos parece un chiste que no se adjudique ningún presupuesto para esas radios (…) Retomamos el planteo de lo que es la indiferenciación de las entidades sin fines de lucro. Creemos que se puede profundizar lo que es la definición de los medios alternativos (…) La reserva del 33% al no tener ninguna aclaración respecto de lo que es lo privado y lo público, tener en cuenta que eso puede terminar siendo un tope, más que una reserva. Cómo hacemos para que un medio alternativo esté en igualdad de condición respecto de un multimedio (…) Creemos que la cantidad de licencias es muy alta (…) y no solo por la cantidad, ya que un solo licenciatario puede manejar el 35% de abonados. Ese es un número elevado, no entendemos cómo ese planteo va con el espíritu de terminar con los oligopolios (…) Sobre las entidades de aplicación propuestas por la Ley, vemos que tiene una vinculación fuerte con el Poder Ejecutivo (…) La única instancia de amplitud que propone la Ley son las audiencias públicas, eso tiene que ver con que los órganos de aplicación están muy acotados (…) Lo peor que nos puede pasar con la promulgación de esta ley es que se cierre todo debate y nos quedemos callados ante un hecho consumado.”
Susana Sel, Docente de la Facultad de Ciencias Sociales

“Voy a comentar dos o tres puntos sobre los articulados de la ley que trabajamos en debate en varias instancias en la coalición, que tendrían que ver fundamentalmente con el artículo 79 que es de protección de la niñez y contenidos dedicados. Nosotros habíamos planteado prohibir directamente la emisión de publicidad dirigida a menores de trece años, de acuerdo a lo que es la reglamentación sueca que es del año ‘30 (…) Y en el artículo 84: eliminar el gravamen en poblaciones menores a cinco mil habitantes y en la medida de lo posible, el artículo 85, el destino de los fondos: aumentar de 4% al 10% el fondo destinado a proyectos especiales, en medios de frontera, de fomento y comunitarios”.
Nicolás Nuñez, Izquierda Socialista

“Es difícil encarar la discusión sobre la base de hacer una sumatoria de artículos que estén bien contra artículos que estén mal y después a partir de ahí tomar una posición o definirse por una cosa o por la otra. Son 148 artículos y son 79 más o menos que están bien, apoyamos la ley (…) creemos que más bien hay que pensarlo en su conjunto y sí pensar el espíritu hacia dónde está ordenada la ley. Nosotros ya dijimos: nos parece que el espíritu del proyecto de ley no va en el sentido de garantizar lo que plantea el segundo párrafo de la introducción, sino que va más bien en el sentido de cambiar del sector monopólico concentrado económico en el cual el gobierno se apoya o busca al menos un apoyo político coyuntural (…). Muchas de las cosas que estamos discutiendo alrededor de esta ley son, al menos en lo formal, pero también en el contenido, muy parecidas a las que discutimos en años anteriores a la hora de discutir las leyes educativas. (…) Así como en ese momento los ex menemistas nos decían: ustedes se oponen a nuestra ley progresiva y están con el menemismo, ahora el mismo partido político, porque el kirchnerismo es el PJ, que empeoró y avaló la reglamentación de la dictadura nos dice a los que planteamos posicionamientos críticos (…) que nosotros le ponemos trabas a la ley de la democracia y defendemos con ello la ley de la dictadura. Es decir, nos parece similar la idea de que no se resuelven los problemas de fondo (…) Lo mismo pensamos ahora respecto de que este proyecto de ley no garantiza el derecho a la comunicación y no avanza efectivamente contra los monopolios (…)”
Santiago Gándara, Barricada TV

“(…) Yo parto de un supuesto general que es que no se puede separar el instrumento legal de las posiciones políticas que están en juego (…), mi posición es de oposición a la política del Gobierno y lo fundamento en 5 puntos:
1- La comunicación de la política del Gobierno no es transparente sino más bien manipulatoria y se manifiesta en hechos concretos (…) el decreto 527 y la fusión de Multicanal que, hasta donde yo sé, no se ha impugnado.
2- La política antimonopolio del Gobierno en otras áreas de la economía no es coherente con lo que se propone como política antimonopólica en los medios, cito un caso, Barrick Gold que (…) incidió para que se vetara la Ley de los glaciares.
3- La política del Gobierno frente a las agrupaciones sociales es una política de doble vía: de cooptación y de regimentación (…).
4- El tema de las radios universitarias, que ocupa un capítulo y en este ámbito es central. Yo entiendo que las políticas del Gobierno frente a las Universidades están lejos de avanzar sobre la democratización (…), el ejemplo de que haya vallas en el rectorado me parece la mejor ilustración.
“Mas allá de mi posición quiero centrarme en con quiénes se debate (…), el Gobierno debate, por un lado, con la dictadura (…) hay que ir más a fondo (…) no basta (…). En segundo punto, con las condiciones de inseguridad que los multimedios explotan a morir y que demuestra el aparato represivo sigue en pie en el período democrático. El otro frente de debate es la oposición (…) que es impresentable desde todo punto de vista ya que directamente está con el grupo Clarín (…). Por otra parte (…) esta ley habilitaría el triple play con las telefónicas que es un negocio formidable (…) una forma de dar confianza sería que el gobierno diga ‘las telefónicas quedan afuera’ (…) no se toma el argumento de quiénes apoyan la ley desde posiciones críticas. (…) Y las organizaciones sociales son un problema de definición teórica, es el lugar que van a ocupar compañeros que hoy están en radios más allá de las leyes (…). Es decir que hay una serie de observaciones desde el mismo espacio que se apoya que no tiene respuesta y eso me parece que ya no hay que hablarlo en el debate sino mostrar una voluntad que muestre la confianza (…). En un punto habría que evaluar por qué fracasaron las políticas de comunicación en Venezuela, en Argentina, en Chile, sin duda por la presión de las corporaciones y por las vacilaciones de los distintos gobiernos y el papel del Estado (…). Por otro lado, si uno apoya pero tiene una larga lista de observaciones (…) entonces la posición no es de apoyo. Es un problema de lógica formal (…).”
Pablo Basili, Movimiento Evita

“(…) Hemos organizados charlas (…) para empezar a discutir con los compañeros: qué era lo que pensaban ellos, si la habían leído, por supuesto, y qué modificaciones le agregarían. Nosotros recogimos, tal vez las más importantes como universitarios, son las que hablan de la propuesta de una televisión abierta por parte de una Universidad Nacional. Creemos, como tantos otros, que se nos hace medio imposible sostener una televisión abierta cuando tenemos un déficit claro económico en el presupuesto, por eso hemos propuesto que parte del gravamen que se cobre, que está en uno de los artículos de la ley, un 2% de ese gravamen vaya para todas las Universidades Nacionales equitativamente. (…) Por otro lado, también, el artículo 77 hay una prohibición a ceder el espectro por parte de los medios estatales, hay una prohibición para que televisión y radiodifusión argentina cedan el espectro, también creemos que el espectro universitario debe entrar dentro de esa prohibición, no podemos ceder el espectro que nosotros reglamentamos para la universidad solamente porque la Autoridad lo crea competente. Luego nos sumamos a lo que dijo el compañero de Barrios de Pie (…) que es que hay que acabar con la reciprocidad menemista, es decir, con la reciprocidad que el gobierno de Menem firmó con Estados Unidos para que cualquier capital norteamericano valga en comunicación como un capital nacional (…). Por último, para cerrar me gustaría citar a Raúl Scalabrini Ortiz que una vez dijo: ‘Todo lo que no está legislado está regulado implícitamente a favor del más fuerte’. (…)”
Cristian Henkel, Consejero Estudiantil de la Carrera de Comunicación Social

“..Nadie pensó que este foro podría realmente aportar algo diferente a la ley que ya está escrita. Hay una ley que es impulsada por el Gobierno, más allá de que el gobierno impulse la ley, reconozco que no fue el gobierno el que tenía como proyecto político central la discusión de la nueva ley de la democracia, este Gobierno gobernó cinco años con la vieja ley (…), esa ley le dio la posibilidad en el año 2005 de sacarle los medios a los monopolios que dice enfrentar, se lo dio la ley de la dictadura (…) y ese motivo para nosotros se vuelve central a la hora de discutir qué apoyo vamos a tener o no con respecto a una ley. Yo creo que fue un enorme acierto del congreso de la federación universitaria de Buenos Aires el pronunciamiento en contra, como también lo fue el pronunciamiento del centro de estudiantes de esta facultad, por un motivo muy concreto: ninguna ley garantiza ningún derecho, es sólo la organización y la lucha la que puede garantizar que esas leyes puedan ser cumplidas, que esas leyes puedan ser llevadas adelante (…). Hoy en el marco de una crisis política, en el marco de un Congreso que próximamente tendrá una mayoría de la derecha política vienen a discutir en foros de estas características cómo hacemos para modificar la ley de la dictadura militar por una ley de la democracia. Es una polarización en la cual nosotros no entramos, para enfrentar a los monopolios, para enfrentar a la dictadura, necesitamos poner los medios en manos del conjunto de los intereses del pueblo trabajador y este proyecto no avanza ni un ápice en este sentido. (…) Se apruebe o no se apruebe, este proyecto no va a modificar la actual correlación de fuerzas que existen en los medios de comunicación a menos que seamos capaces de organizar masivamente al conjunto de los trabajadores del país para sacarle a los monopolios y tanto que se menciona, particularmente al grupo Clarín las licencias que necesitamos para el conjunto del pueblo trabajador.”
Gabriel Medina, Consejero por la Minoría de la Junta de la carrera de Ciencias de la Comunicación

“..Esta iniciativa por lo menos gubernamental es fruto de una coyuntura particular (…) nos parece que la coyuntura que llevó a que se vuelva a retomar este tema, que se vuelva a hablar de esto, nos está brindando una oportunidad a todos los que desde hace mucho tiempo venimos proponiendo, militando desde la iniciativa ciudadana por los 21 puntos para tener otros sistemas de telecomunicaciones, de radiodifusión. (…) Y nos parece muy rico toda esta pluralidad de debates que ha habido todo este tiempo desde muchos ámbitos (…). Aceptando la necesidad de cambiar o avanzar hacia otro sistema de medios podemos pasar a discutir o a hacer una crítica constructiva a esta iniciativa (…) está la mira muy puesta en cómo regular al sistema privado de telecomunicaciones, lo cual habla de un avance en términos de que el Estado recupere herramientas de regulación (…), lo que a lo mejor podría cuestionarse pensando la proyección que va a tener esta legislación a futuro es que el paradigma del sistema de medios sea justamente la regulación estatal sobre el sistema privado y no la centralidad de un sistema de medios estatal como sucede en otras partes del mundo, como por ejemplo es la BBC en Inglaterra donde es el Estado el que define la agenda de qué televisión se quiere (…). No hay un programa, no hay un proyecto de qué tipo de televisión pública queremos por ejemplo, se habla así de alentar la pluralidad y de que se tendría o se promueve que haya programación en la lengua de los pueblos originarios, pero no hay fijada ninguna cuota para que algunas emisoras públicas, o por qué no también exigirlo a los privados, tengan en los ámbitos regionales una programación en lengua de los pueblos originarios. Otra cosa podría ser, el canal Telesur que es un canal que casi no se retransmite, casi ninguna cadena de cable lo retransmite, y sin embargo es satélite libre, por cuestiones ideológicas que ya todos conocemos casi ninguno de nosotros lo puede ver y sin embargo es el Estado argentino, es decir todos nosotros, los accionarios del 30% de un canal que circula por toda Latinoamérica y del cual nosotros no podemos ser espectadores. En este sentido, creo que no se está pensando qué paradigma de televisión pública necesitamos para que después los sistemas de la televisión privada pueda sí, no, disputar o ser regulado en torno a un paradigma o a un proyecto de televisión pública (…) Nos pareció oportuno tomar otras propuestas, de otros actores políticos, (…) Un caso por ejemplo es el de Margarita Stolbizer, de la Coalición Cívica, que tienen un proyecto de ley, claramente más liberal que el que presenta el Gobierno, pero que a la vez aportan algunos puntos que me parecen destacables (…) lo que se plantea es que el 25% de toda la producción musical que circula en las radios sean de artistas zonales, lo cual habilitaría la posibilidad de generar industrias culturales a nivel zonal, un circuito de recorridos artísticos, de giras de artistas o músicos que puedan tener promoción en las FM zonales (…) Otra cosa que nos parece interesante (…) es contemplar que las emisoras de televisión comunitarias pasen, no a tener el 30% de la producción propia, sino un 15% y una 30% después. ¿Por qué?, porque todos sabemos que lo que se necesita para hacer una televisión de calidad es mínimamente diez sueldos mínimos para sostener un programa, y esto es a veces un poco inaccesible para los que empiezan a operar como televisoras desde organizaciones comunitarias o sin fines de lucro (…)”
Carlos Mangone, Docente

“(…) Yo creo que la ley es mala, todo el mundo ha coincidido que es un diseño técnico legal casi perfecto, incluso los que la han criticado. Yo creo que es mala y muchos compañeros que defienden la ley porque dicen que es muy buena, la comparan con el Gobierno, en ese sentido es cierto la ley es mejor que el Gobierno. Al compararla con el Gobierno le sacan al Gobierno una mejor ley (…). Una ley que tiene tantos flancos, tantas contradicciones, vacíos legales y deja muchísimo a la reglamentación (…), hay mucha expectativa en que la reglamentación mejore la ley, si la reglamentación tiene que mejorar tanto las cosas ya la ley es otra y también para conseguirla va a ser otro el tipo de movilización. Esta ley está adecuada a este tipo de movilización, a este tipo de gobierno y a este tipo de parlamento (…). No está claro en la ley la distinción entre lo gubernamental, lo público, estatal y social. Me gustaría convocar a que se discutan esos cuatro términos que involucran no sólo al kirchnerismo, sino a Chávez, a Correa y a todas las experiencias de América Latina. Y en la ley esto no está tan claro (…). Yo creo que la ley no garantiza la lucha contra los oligopolios, en la ley se define a la comunicación como de interés público y no como servicio público, eso lo condicionaría para su aplicación. Mantiene la publicidad en el cable, mantiene el multimedio en una misma jurisdicción, no regionaliza la comunicación, burocratiza los mecanismos de control (…). No evita los convenios de reciprocidad sobre industrias culturales con los EEUU, no lo digo por imperialismo, lo digo por poderoso (…). Me parece que todos esos aspectos hacen que la ley tenga un camino muy parecido al que tiene el gobierno y muy parecido al que tiene el capitalismo en la Argentina (…). Estos foros se saludan (…) pero saquemos conclusiones políticas cuando esto no salga, no quedemos pensando que fue un lindo ejercicio de la democracia (…). La ley entiende por democratización ampliar la torta y que una parte de la torta vaya a los sectores sin fines de lucro (…).
Constanza Luppi, Agrupación El Mate

“(…) En principio, nosotros queríamos contar que somos parte de un espacio a nivel local y regional donde discutimos la ley, y en principio nos parece que es un avance que exita este proyecto, sin embargo creemos que hay algunos puntos que tienen que ser revisados. (…) Creemos que en principio 10 son muchas licencias y con respecto a los servicios por suscripción nos parece importante que se regulen en esta ley, cosa que no pasaba, sin embargo también creemos que 24 es demasiado. Por otro lado, con respecto a las emisoras universitarias nos parece que es importante que estén, sin embargo creemos que la ley es confusa en cuanto a su financiamiento y en relación a la forma en que se van a adjudicar. Con respecto al espectro radioeléctrico, a la reserva del 35%, claramente nos parece que está bueno, sin embargo lo que creemos es que para generar una igualdad de condiciones o es necesario hacer algo que vienen diciendo muchos compañeros, que es reservar una porción de ese espectro para los medios comunitarios, que esa sería una opción, u otra, que en realidad es la que yo creo que sería la mejor, que es generar financiamiento adecuado para que puedan competir y puedan estar en igualdad de condiciones. Lo que creemos es que los gravámenes que se van a cobrar se podría destinar una parte de esos gravámenes para generar estas posibilidades de igualdad de condiciones. Después nos parece muy apropiado que se especifique la producción propia además de la producción nacional, porque esto haría que se terminen las cadenas y las reproducciones a nivel nacional, lo que no sabemos es si en todo el país están en condiciones de producir tantas horas. Después, por último, en cuanto a críticas así específicas, queremos la derogación del decreto 527 y, además, creemos que la ley tiene que ser más específica, o sea entendemos que con respecto al proceso de digitalización no se puede quizás dar demasiados puntos, porque como decía Loreti es un proceso que todavía está comenzando pero sí se tendría que dar cuenta de cómo se va a regular en el futuro porque creemos que ahí hay ciertos baches (…)”
Glen Postolsky, Subsecretario de Medios de la UBA

“(…) En principio, retomando por ahí algunos planteos que se han escuchado en el último rato lo primero que me va a tocar decir que la ley es buena. Es buena en muchos sentidos. Principalmente porque es una ley que plantea terminar con un marco jurídico que fue pensado en términos de garantizar, por un lado, el autoritarismo político y, por otro lado, garantizar un interés mercantil en términos de cómo se entendía la información y la comunicación. Y dentro de las bondades que tiene esta ley es que no sólo tiene un articulado basado en la doctrina planteada en términos del derecho humano de la comunicación, en la doctrina planteada en torno al Pacto de San José de Costa Rica en el sentido amplio de lo que implica el derecho de la información. Sino que también, más allá de lo que dice el articulado, plantea una serie de conceptos en términos de la legislación comparada, en donde claramente retoma las mejores tradiciones en las ideas de participación en la comunicación. Pocas cosas bastarían para que esta ley fuera buena. Bastaría sólo que derogue la 22.285 y ya con eso sólo uno diría que esta ley es buena. También bastaría decir que la Autoridad de Aplicación va a estar conformada por mayorías y minorías parlamentarias, cosa que no existió nunca a lo largo de la historia de la radiodifusión de la Argentina para decir que esta ley es buena. Decir que esta ley tiene un Consejo Consultivo amplio, plural, que incluye presencia de los trabajadores, de las Universidades (…). Ahora, por más de que todo esto garantiza eso, también vamos a decir que no alcanza y también vamos a compartir de que una norma jurídica, el texto legal, es sólo una condición, es el piso para una disputa que va mucho más allá. Y por eso yo voy a tomar la invitación que hace un rato nos hiciera el compañero Mangone, y me parece muy bien, de ponernos a luchar por la personería jurídica de la CTA (…). Porque si como discutimos (…) cómo la formación de sentido adquiere un claro sesgo ideológico y ya cada vez menos ideológico, cada vez más vinculado a un claro sentido de negocios (…) y si acá discutimos eso, buena parte de poder empezar a discutir otras cosas van a ir de la mano de una ley que sancione la posibilidad de cambiar. Y esta ley si tiene algo bueno, por eso decimos que esta ley es buena, es que cambia lo que existe, cambia lo que está. Eso de por sí sólo va a implicar una condición diferente, que esa condición diferente adquiera una orientación de que enaltezca una política que haga cada vez mejor, cada vez más plural, más participativa (…) va a ser una condición que no está escrita en el articulado y que va a ser la capacidad de la construcción social de quienes estamos aquí presentes (…)”
Santiago Marino, Docente

“(…) Adscribo a todos los planteos que hizo Glen, pero para subrayarlos voy a intentar plantear algunas cuestiones de forma ordenada que me permitan argumentar y sostener la necesidad de sancionar una ley de comunicación audiovisual en democracia, que sea democrática y que para mí tiene como rasgo positivo ya el simple hecho.. de discutir un proyecto de ley de servicios audiovisuales. (…) La necesidad de sancionar una ley de radiodifusión democrática en la democracia tiene justificación de origen, de desarrollo de la discusión y de actualidad. Sobre la justificación de origen (…): la norma sancionada en el gobierno militar, las reformas en democracia que la empeoraron (…). Pero me parece además que la forma en que se llevó adelante la discusión (…) generó la primera condición democrática de este proyecto de ley, no es una ley, es un proyecto de ley (…) y es la posibilidad de hacerle las innumerables críticas que le han hecho tanto los que están de acuerdo como los que se manifiestan en desacuerdo (…). Respecto de la actualidad, me parece que con mirar las operaciones políticas y mediáticas en tanto actores claves de la comunicación que están llevando adelante los medios masivos de comunicación con intereses comerciales, que no comenzaron en este último tiempo pero que son bien concretas respecto del grupo Clarín, desde las supuestas interferencias puestas en serie con este tipo de discusiones que sufren las señales del grupo Clarín hasta definir que la declaración de una organización empresarial internacional puede presentarse o volverse similar a una presentación de la OEA discutiendo los contenidos del proyecto de ley (…)”
Gustavo Gordillo, Docente de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora

“(…) A principios de los años ’50 un poeta popular argentino dedicaba una columna en radio a hablar con la ciudadanía. (…) Estoy hablando de Enrique Santos Discépolo, que arrancaba muchos de esos parlamentos diciendo ‘yo no hablo porque crea tener toda la razón, sino porque sé que vos no tenés ninguna’. (…) Esto me vino a la cabeza al escuchar desde tempranas horas de la mañana varias exposiciones, donde, por un lado, hubo interesantes y rigurosas críticas a este proyecto de ley de servicios de comunicación audiovisual, porque esto no es una ley, no estamos presentando una ley (…), estamos presentando, discutiendo, un proyecto de ley de servicios de comunicación audiovisual (…). Las expresiones de ‘esta ley es mala, esta ley es buena, esta ley es mala porque el Gobierno es malo, o esta ley es mala porque desconfío del Gobierno’, ¿y? (…). La manera de confiar o desconfiar es, en todo caso, discutir el articulado punto por punto como han hecho muchos compañeros (…). ¿De verdad les parece mal un proyecto de ley que propone que el 33% del espectro sea para organizaciones sin fines de lucro?, ¿de verdad les parece mal que un proyecto de ley que propone una cuota de pantalla, la defensa del trabajo de los artistas nacionales, su difusión en un porcentaje obligatorio?, ¿de verdad, por ahí alguien dijo, que había que combatir a los monopolios con la ley de la dictadura? (…). Si hay 30 artículos discutibles, bienvenida sea la discusión pero esto se resuelve sencillamente: acompañemos todos la presentación de este proyecto, sumémonos a la barra del Congreso y mostrémosle a nuestros legisladores en qué cosas estamos de acuerdo y en qué no. (…) De los ‘70 para acá las vías de comunicación del pueblo se cortaron a sangre y fuego, y fueron reemplazadas por otras. (…) Hoy el pueblo tiene otros mecanismos de comunicación pero ya no son los asentados por la vieja práctica productiva, hoy tenemos que luchar con los medios de comunicación en manos privadas (…) Si todo lo que vamos hacer es expresar nuestras particulares desavenencias cuando tenemos un micrófono y un foro público de debate con algo que se va a presentar en el Congreso estamos en el horno (…).”
Mariano Barragán, Estudiante Ciencias Políticas - UBA

“Quizás mi pequeña exposición gire un poco el marco de discusión que se venía planteando hasta ahora, porque he escuchado mucho que la ley es buena, que la ley es mala, que quizás la ley es democrática, que quizás defiende a los monopolios, quizás defiende al Grupo Clarín; pero yo me preguntaba (…) cuando escuchaba a gente de diversas agrupaciones, diversos partidos, Partido Obrero, Partido Socialista, ¿qué será de la vida de los 400 actuales trabajadores del COMFER? Porque si bien es cierto que la ley propone la creación de un nuevo organismo nada se dice sobre qué será de la vida de los 400 empleados del COMFER. Y por eso me pregunto y pensaba, qué raro que toda esta cantidad de gente que intenta o lleva la bandera de defender a los trabajadores, por qué no defiende o no se pregunta ¿qué será de la vida de los trabajadores del COMFER?. Sin dudas muchos pensarán ‘y claro, los trabajadores del COMFER deben ser aquellos gorilas que quedaron de la década del ‘70 o deben quizás todavía tener en sus oficinas un cuadro de Videla o de Massera; y ése es el verdadero error, el desconocimiento absoluto y es por eso que nadie se acuerda de los casi 400 trabajadores del COMFER. Si bien es una pregunta y si bien tengo conocimiento de que las actuales autoridades del organismo están luchando por mantener a los empleados actuales, también es cierto que las palabras muchas veces desaparecen en los momentos concretos; por eso mi única intención de esta exposición es plantear y dejar abierta la pregunta de ¿qué será de la vida de los trabajadores del COMFER?, de los casi 400 trabajadores actuales del COMFER que hoy están bajo una incertidumbre, porque muchos son de planta permanente, muchos son de planta transitoria, pero también muchos son pasantes, y a veces también hay pasantes de esta universidad.”
Diego De Charras, Docente y Secretario de Gestión de la Facultad de Ciencias Sociales

“(…) Una ley no garantiza per se una transformación social, ahora bien, buena parte de los mismos expositores que le sacaban entidad a la ley después decían ‘luchemos juntos por la personería jurídica de la CTA’. ¿Para qué queremos la personería jurídica de la CTA si al fin y al cabo una ley no garantiza nada? (…) No es la misma la situación que tienen las radios sin autorización frente a un intento de decomiso, frente a un intento de penalización, que la existencia de la ley. Punto uno, estoy convencidísimo entonces que es necesaria la aprobación de una nueva ley que reemplace a la de la dictadura y luego mantener la fuerza social y la lucha necesaria para el cumplimiento de esa ley. Dos, (…) creo que tener críticas hacia esta ley no significa defender la ley de la dictadura, ahora bien, me parece que hay otra falacia que es ‘defender esta ley significa defender al kirchnerismo’. (…) Creo que esta ley (…) no es la ley del Gobierno, (…) creo que no es igual a todos los proyectos que se han presentado desde la vuelta a la democracia para acá. (…) ¿Por qué se dice que ésta puede ser la ley de la democracia? Justamente porque es una ley que recogió la iniciativa de una coalición por la radiodifusión democrática, de la cual participaron cientos de organizaciones (…). Yo creo que esta no es una ley posible, estoy convencido que esta ley es mejorable pero también estoy convencido que es la mejor propuesta de ley de comunicación audiovisual presentada desde la vuelta de la democracia. Estoy convencido que la ley es buena. (…) La única ley posible en la Argentina desde la vuelta de la democracia para acá fue la no ley, el contexto, el escenario mediático no permitía la reforma de la ley de la dictadura (…). Me parece que esta es una ley muy difícil de ser aprobada, me parece que es una ley ambiciosa, que tiene una preocupación muy importante por las organizaciones sin fines de lucro, por el derecho a la educación, por el derecho del niño, la discapacidad (…). Me parece que es posible pensar que se necesita fuerza social para lograr la aprobación de esta ley (…), es probable que esta ley quizás fracase por el poder de las corporaciones, ahora bien, flaco favor le hacemos a las corporaciones si decimos que por eso no merece ser apoyada. (…).”